martes, 23 de septiembre de 2014

En las palabras de Camila

En el año escolar pasado, como una actividad especial se le pidio a los niños hacer un cuento, el cual competiría en un concurso en la Alcaldía de Chacao. Y el de Camilia sorprendío a muchos, porque fue la primera vez que ella exteriorizo lo ocurrido con sus palabras, y lo quiero compartir con todos ustedes.



Un Milagro

Un día cualquiera, una niña tuvo un accidente de tránsito, ella estaba alli con dos familiares, su tío que llamaban de cariño el Ktire, y su otra abuela Mary.

La niña no recuerda como fue, pero sufrío muchas heridas, que luego fueron queloides, tambien quemaduras en las piernas y en la frente, estaba en shock.

El abuelo de la niña le conto a su mamá lo que habia pasado, su mami corrio al hospital a verla...
Pasaron 23 dias antes de volver a casa, estuvo en terapia intensiva y hasta le sacaron un vidro del pie.

Despues de eso, ella desperto, cantando la canción de Marc Anthony (Vivir mi vida), casi moría pero gracias a Dios eso no paso.

Ella tuvo fracturas en las clavículas, y en el hombro, estuvo muchos dias en silla de ruedas, porque no podía caminar.

Al llegar a casa se encontró una nueva cama solo para ella, tenía que dormir alli con su mamá para que no se cayera de su gran cama.

Ella se miro todas las cicatrices y le pregunto a su mamá: cómo me paso todo esto?
Su mamá le dijo: son cicatrices que tuviste producto de un accidente, en el carro de tu tío el Ktire.

Ella no recordaba ningún accidente, su memoria estaba malita.

Al final de todo ella se acordo de muchas cosas y pudo caminar de nuevo, y esa niña soy yo, Camila Rizo.


FIN


Un excelente equipo médico y profesionales al cual agradecer

Haciendo un recuento de todos los profesionales que trataron o tratan a Camila me di cuenta que no podía dejar de mencionarlos porque en su momento cada uno hizo su parte en este gran milagro


  • Bomberos y protección civil del estado Miranda
  • Dr Luis Aguilar médico de Caucagua, quien aun me escribe para saber de Camila
  • Ambulancia de la Gobernacion de Miranda, quienes hicieron el translado de mi hija desde caucagua hasta el Domingo Luciani
  • La Sra de la Lopna que no recuerdo el nombre, pero que estuvo con mi hija como si fuera suya, hasta que yo llegara
  • Dra Maria Gabriela Aponte (intensivista) por su paciencia, dedicación y constancia
  • Personal de la terapia intensiva del hospital, en especial a las enfermeras que velaban por Camila como mucho amor y dedicación.
  • Guardia Nacional del Hospital Domingo Luciani, gracias por la paciencia que tuvieron con mi familia 
  • Luis Eduardo Gener y Luis Felipe Gener, por su apoyo y poner a disposición el servicio de ambulancias. 
  • Francisco Javier, paramédico, agradecida por todos y cada uno de los translados que le hizo a Camila en su ambulancia.
  • Dr Ruben Torres- Médico traumatólogo de la Sanatrix
  • Dra. Teresa Giogia - Médico pediatra de lla Sanatrix
  • Dr. Armando Zea - Neuro cirujano
  • Dra. Carmen Paso - Neurólogo infantil
  • Dra. Miriam Lea - Gastroenteróloga
  • Dra. Sandra La Chapelle - Neuro-psicologa
  • Enzo Borzacchini - Fisioterapeuta
  • Gissela - Terapista de lenguaje
  • Yolanda Urdaneta - Psicóloga
  • Nety - Rehabilitación Facial y Terapia ocupacional
  • Solybell Marin - Psicopedagóga
Mi corazón eternamente agradecido con todos ustedes!!!

A un año del accidente....

Quise esperar hasta esta fecha cuando se cumple un año de aquel día terrible que cambio la vida de toda mi familia, para hacer mi última entrada en este blog, para compartir con todos ustedes, no solo la evolución de Camila, si no también para demostrar con evidencias físicas, que Dios nunca deja una obra a la mitad.

Esto no quiere decir que haya sido fácil, claro que no!! Hemos pasado pruebas muy duras, días amargos, desánimo, pero también alegrías y muchas satisfacciones.

Pasamos por una posibilidad de operación en diciembre para drenar el edema, que después de una tomografía de urgencia fue descartada, también vivimos el retorno a clases de Camila en el mes de enero, que en su momento también se manifestó en mucho estrés para ella, lo cual le provoco una parálisis facial leve. Y por supuesto, mas tomografías, consultas neurologías a granel,  visitas al psicólogo, terapias ocupacionales, electros encefalogramas y mas……

Es evidente que ya ella no es la misma, su memoria no ha vuelto hacer la que siempre fue, hay cosas que aun no recuerda, y en los estudios eso le jugo  una mala pasada, decidimos que repitiera su año escolar, para enfocarnos en ese tiempo en su completa recuperación física, y aunque no fue fácil para ella, ya lo acepto, de hecho ayer inicio su nuevo año escolar, ahora su reto es hacer nuevas amistades, crear un sentido de pertenencia en el salón y hacerse un lugar en medio de muchos desconocidos.

He visto como su carácter ha sido moldeado, jamás renuncia cuando esta en frente de un reto, asi este le de miedo, pero también la he visto llorar, la he acompañado en sus pesadillas, y he sembrado en ella la dicha que es estar viva, cuando en realidad su pronóstico decía lo contrario. 
No hay dia que Camila no le agradezca a Dios por haberla dejado viva, me impresiona ver como sus marcas no le generan complejos en lo absoluto, como su corazón se hace solidario ante el dolor ajeno, en este caminar he visto como su sonrisa y su gracia, alegra la vida de los que la rodean, por donde pasa deja siempre una estela de alegría, y un lindo testimonio de milagro.

En cuanto a las ausencias del Ktire y de Mary, eso si que no ha sido fácil, la idea de que no compartí con ellos los suficiente me taladra la mente y el corazón, porque siempre pensamos que ya habrá tiempo para compartiry disfrutar de los nuestros, y en realidad uno nunca aprovecha el tiempo ni la vida, que se puede ir cuando menos lo esperamos. 



Este año regrese a Puerto la Cruz después de mucho tiempo, y entrar en la casa sin ellos fue muy extraño para mi, y para Camila aun más. Muchos espacios de la casa hablan de ellos, cocinar donde Mary siempre lo hacia con tanto amor y buena sazón, me causo una sensación que jamás podre describir. La sonrisa del Ktire y su alegría se extraña todos los días, aun no podemos asimilar porque ya no están, el vacio que dejaron es algo que permanece con mucho dolor aun en mi familia. Pero aprendí que el dolor no pasa, solo se transforma y se va aprendiendo a vivir con eso, son muchas las preguntas que continúan sin respuestas, pero hemos aprendido a seguir viviendo, agradeciendo a Dios por habernos regalado la presencia de Mary y el Ktire por el tiempo que El los dejo aquí, entre nosotros.

Las pesadillas han menguado, los malos recuerdos vuelven de vez en cuando, el frio de aquellos pasillos en terapia intensiva se sienten en algunas noches de pesar, aun sigo caminando en este proceso de sanidad emocional producto del increíble estrés y dolor que viví ya hoy hace un año, pero sin duda estoy mejor, mucho mejor. A pesar que pase mis propias pruebas de salud, no hace mucho se me encontró en el seno unas micro calcificaciones sospechosas, tuve que enfrentar mis propios miedos, pero recordé que tengo un Dios que rescato a mi hija de la muerte y como aquellos días decidí creer, y después de muchos exámenes y esperas de resultados, de nuevo Dios respaldo mi fe en El, estoy bien, estoy sana, nada maligno habita en mi.

Camila aun tiene medicación, pero la buena noticia es que ya iniciamos desde hace meses el descenso de la dosis, el dia 7 de diciembre de este año tomara su última pastilla, las visitas al neurólogo ya son cada 6 meses, sus terapias fueron culminadas con éxito,  su cerebro esta casi como nuevo, digo casi porque tiene unas cicatrices en el, así como en el cuerpo que solo permanecen allí como recordatorio,  que esta aquí solo gracias a Dios.

Agradezco a mi familia por demostrarme tanto amor incondicional, jamás me dejaron sola, a mis amigos que fueron mis bastones y grandes aliados en todo este año. A Camila por enseñarme el fruto de la constancia y la decisión. A Dios por que no solo me regalo el milagro de ver nacer a mi hija dos veces, si no por todo lo que puso a mi alcance, por todas las provisiones, por todas las puertas que permitío que fueran abiertas, por poner en mi camino ángeles, por ser Padre, por ser mi Dios amado.

En este año fui las alas de mi hija, pero mi pajarito ya está alzando su vuelo propio, y yo voy al lado de ella, junto a mi familia, para verla crecer, fuerte, sana y bendecida por Dios.